Estás comiendo, notas algo duro, y de repente te das cuenta de que se te ha desprendido una funda. Es un clásico de los fines de semana. La buena noticia es que, si actúas correctamente, suele tener una solución muy rápida y sencilla en la consulta.
El error más grave que puedes cometer
La tentación de coger Super Glue u otro pegamento doméstico para volver a ponerte la funda es altísima. Por favor, no lo hagas jamás.
Lo vemos a menudo en la clínica, y las consecuencias son desastrosas. Esos pegamentos son altamente tóxicos, queman la encía y cristalizan de una forma que luego nos es imposible limpiar sin romper la funda o dañar el pilar de tu propio diente. Lo que iba a ser una visita rápida de 15 minutos para recementar, se convierte en hacer una funda nueva desde cero.
Qué debes hacer ahora
- Saca la funda de la boca: No intentes ponértela de nuevo para masticar porque corres el riesgo de tragártela o de morderla y partirla por la mitad.
- Lávala con agua y guárdala: Ponla en un pequeño tupper, una cajita o envuelta con mucho cuidado en una servilleta, y métela en el bolso para traerla a la clínica.
- Mantén la zona limpia: El diente o implante que ha quedado debajo está expuesto. Cepíllalo con mucha suavidad tras las comidas.
¿Duele si se cae una funda?
Normalmente no duele, a menos que el diente que ha quedado debajo (el pilar) no esté endodonciado (matado el nervio). Si sientes mucha sensibilidad al frío, al calor o al aire, evita masticar por ahí. Si el dolor empieza a ser agudo e insoportable, lee nuestras indicaciones sobre dolor de muelas agudo o consulta la guía completa de urgencias ABAC.
Qué haremos al llegar a ABAC
Revisaremos el interior de tu boca para asegurarnos de que el pilar del diente (o el implante) está sano. Limpiaremos exhaustivamente la funda que has traído para eliminar cualquier resto del cemento antiguo, y usaremos un cemento odontológico profesional de alta resistencia para dejarla fijada exactamente como estaba.
Llámanos y pide cita para recementar tu funda.