Estás comiendo, notas algo duro y te das cuenta de que se ha desprendido una funda o corona. La buena noticia es que, si conservas la pieza y actúas correctamente, suele tener una solución rápida y sencilla en consulta.
El error más grave que debes evitar
La tentación de usar pegamento doméstico (tipo cianoacrilato) para volver a pegar la funda es muy común. Por favor, no lo hagas jamás.
Esos pegamentos son tóxicos para la mucosa oral, dañan la encía y crean una capa rígida que impide volver a encajar la corona con precisión micrométrica. En clínica utilizamos cementos odontológicos biocompatibles diseñados específicamente para ello.
Qué debes hacer ahora
- Saca la funda de la boca: No la dejes puesta sin cementar porque corres el riesgo de tragarla o morderla accidentalmente.
- Lávala con agua y guárdala: Colócala en una cajita o envase rígido para traerla a la clínica sin que sufra golpes.
- Mantén la zona limpia: Cepilla con suavidad el diente o implante expuesto después de las comidas y evita masticar alimentos duros por ese lado.
¿Duele si se cae una funda?
Normalmente no produce dolor agudo, salvo cierta sensibilidad al frío o al aire si el diente pilar conserva el nervio vital. Si notas dolor intenso, revisa nuestras indicaciones sobre dolor de muelas agudo o consulta la guía completa de urgencias ABAC.
Llámanos y pide cita para recementar tu funda.